¿ CUANTA AGUA DEBEMOS TOMAR EN VERANO ? ¿CUANTA AGUA DEBEMOS BEBER PARA EVITAR LA DESHIDRATACIÓN ?

Nacionales 17 de enero de 2018 Por
Por: Doctor Daniel López Rosetti
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Estamos en verano y llegan los días de calor intenso. La salud depende del correcto funcionamiento de varios sistemas del cuerpo. Uno de ellos, y fundamental, es el que determina el equilibrio entre la ganancia y pérdida de líquido. Habitualmente nuestro organismo controla a la perfección este delicado sistema.

Como habíamos dicho este delicado sistema que permanece en un equilibrio dinámico entre las pérdidas y ganancias de agua es habitualmente muy bien controlado por nuestros sistemas cerebrales. Resulta que en el cerebro hay una región que se llama hipotálamo y es justamente allí donde unas células especializadas miden constantemente la concentración de agua en el cuerpo. Es el llamado "centro de la sed".

No todos estamos igualmente predispuestos a cuadros de deshidratación particularmente en estos días de calor agobiante. Pero quiero enfatizar que esta columna está dirigida a la totalidad de las personas independientemente del sexo y la edad. No obstante es menester aclarar que las personas particularmente predispuestas a sufrir deshidratación son en principio los lactantes y los niños como así también los adultos mayores. En ellos los sistemas de control de la sed son menos eficientes que en el adulto joven. Esto no implica que un adulto joven no pueda presentar un cuadro de deshidratación, incluso algunas veces grave. Otra población particularmente sensible a los cuadros de deshidratación son las embarazadas y las personas que realizan deporte o actividad física. La razón de esta columna es en definitiva explicar la importancia de la adecuada hidratación en todas las personas independientemente del sexo y la edad y particularmente durante el verano. Quiero decir con esto, que no alcanza habitualmente los mecanismos relacionados con la sed, sino que también debemos estar conscientes de la necesidad de tomar el líquido suficiente a los efectos de evitar un cuadro de deshidratación y eventualmente lo que conocemos como "golpe de calor".

Llegó el momento ahora de la recomendación esperada ¿cuánta agua debemos beber para evitar la deshidratación?

Pero ahora, le voy a dar una sugerencia y que se trata de utilizar el medidor de hidratación personal que cada uno de nosotros tenemos. ¿A qué me refiero? Al color de la orina. Me explico, lo que sucede es que cuando estamos deshidratados la orina es de color más oscura, de un color amarillo-ambar intenso. Es lo que comúnmente se dice una orina concentrada. Esto se produce toda vez que el organismo detecta la falta de agua suficiente, con lo cual los riñones intentan retener la mayor cantidad de agua posible originando un menor volumen diario. En consecuencia, la orina va a ser muy concentrada porque para un mismo volumen de líquido van a existir una alta concentración de productos de desecho que el organismo quiere eliminar. Lo contrario sucede si sobra agua en nuestro cuerpo. Si sobra agua, el riñón intentará eliminar la mayor cantidad de agua posible diaria. En consecuencia la orina será muy clara, es decir de un color mucho más claro y más próximo al agua que al amarillo oscuro. Dicho de otro modo el riñón estará generando en esa situación una orina diluida como respuesta al hecho de que nuestro cuerpo tiene agua suficiente o eventualmente agua en exceso. Este trabajo los riñones lo realizan minuto a minuto sin que nosotros tengamos que preocuparnos de ello. Es un mecanismo automático. Pero nosotros no podemos valer de este mecanismo de modo consciente, de manera tal que en días de calor simplemente podemos observar el color de la orina y si ésta es más bien oscura significará que nos falta agua en cambio si es más bien clara indicará que tenemos agua suficiente en nuestro organismo.

¿Cuál es el truco entonces?

Muy simple. Usted estará bien hidratado toda vez que la orina se aclara y estará mal hidratado toda vez que la orina sea oscura. Este simple sistema nos ayudará a saber si estamos bien o mal hidratados.

La conclusión también es simple y si la pregunta es ¿cuánta agua debo tomar para estar bien hidratado? La respuesta es: la suficiente cantidad de agua para que la orina sea de un color bien claro.

Aprender a observar e interpretar el color de nuestro orina es un mecanismo simple para conocer nuestro nivel personal de hidratación, aprovéchelo.

Espero este recurso resulte de utilidad.