REFLEXIÓN: "CON AMIGOS NO HAY QUE HABLAR DE POLÍTICA NI DE RELIGIÓN". LEANDRO BONNIN- SACERDOTE

Locales 10 de mayo de 2017 Por
Hace unos días Julián me preguntaba si está bien eso que solemos decir de que "CON AMIGOS NO HAY QUE HABLAR DE POLÍTICA NI DE RELIGIÓN".
Ver galería LEA1
1 / 2 - "CON AMIGOS NO HAY QUE HABLAR DE POLÍTICA NI DE RELIGIÓN". LEANDRO BONNIN- SACERDOTE

Yo opino que el problema es que NO SABEMOS DISCUTIR, y por eso en lugar de difrutar de un buen debate, huimos de ellos, porque sabemos o intuimos que saldremos lastimados o lastimando. Pero eso no debería ser así.

Encontré en estos días un recurso llamado "Pirámide de Graham". Este tal Paul Graham publicó un libro hace poco tiempo, titulado "Cómo discrepar". No leí el libro, pero lo que vi me pareció sumamente interesante y por demás útil. Podemos aplicarlo a cualquier discusión, y veremos que se suelen dar esos niveles.

Una discusión buena, elevada, "de amigos" (como las que dicen tenía Chesterton con Bernard Shaw) se mantiene en la parte más alta de la pirámide. En el nivel inferior de la pirámide se encontrarían los insultos y los ataques ad hominem, que siempre tenemos que evitar.

Compartiré las características de cada nivel, comenzando por el más bajo, con algún que otro ejemplo.

---
El nivel más bajo, EL INSULTO

Es cuando en una discusión simplemente decimos: "vos sos un nazi", "sos un enfermo", "sos un idiota". Valor argumental: 0.

---

Otro nivel rastrero, el ataque “ad hominem”

Es cuando decimos "y vos, ¿quién sos para afirmar tal cosa? Vos hiciste esto, esto y esto otro".
Es clarísimo que decir que alguien carece de autoridad no aclara si está en lo cierto o no. Los dos primeros niveles, no llegan al "QUÉ" dijo el otro, sino que sólo se fijan y atacan el "QUIÉN" lo dijo.

---

La simple objeción formal: La respuesta al tono

Otras veces solemos decir: "no podés usar ese tono". "Estás hablando sin amor". "Así no acepto nada que me digas, porque estás enojado y no me estás respetando".
Por supuesto que en una buena discusión se debe cuidar el tono. Pero aunque el otro se exprese con ira o con ironía, yo no estoy refutando su afirmación por el sólo hecho de señalarlo.
Aquí todavía no llegamos al "QUÉ", sino que sólo se ataca el "CÓMO" argumentó el otro.

---

Contradicción: Sí-no-sí-no…

En la jerarquía del desacuerdo también encontramos la contradicción, un nivel en el que se responde a lo que se dice en lugar de al cómo o al quién, pero limitándose a la oposición con escasa o nula justificación. Sería el clásico “sí-no-sí-no” infantil.
Por ejemplo: yo afirmo que "el aborto es un homicidio, porque el embrión es una persona humana desde su concepción, ya que tiene un adn propio diferente del de la madre" y otro dice simplemente "el embrión no es persona", sin dar argumentos.

----

Los tres niveles superiores de la pirámide son sí una forma razonada y racional de argumentar. Según el gráfico que comparto (es una síntesis con carácter didáctico, claro) consistiría en: CONTRAARGUMENTO, REFUTACIÓN y REFUTACIÓN DEL PUNTO CENTRAL

Sin ánimo de ser exhaustivo, creo que está muy bueno pensarlo un poco. Analicemos las discusiones que oímos o leemos a diario (en el facebook, en Intratables, en Hablemos de fútbol, en la verdulería o la peluquería, en la sobremesa del asado familiar del domingo) y nos daremos cuenta de que muchas veces no llegamos a la cima de la pirámide, sino que nos detenemos en los niveles inferiores. Es ahí, en esos niveles, donde se "dañan" las amistades.